Fechas
- Comienza: jueves, 26 de febrero de 2026 a las 19:00
- Finaliza: sábado, 25 de abril de 2026
Lugar
- Palacio de Colomina: contactar con Carmen Puerto
- C/ de l'Almodí, 1, Ciutat Vella, 46003 València, Valencia
Información
Fechas de la Exposición, del 26 de febrero al 25 de abril (ambos inclusive) Cerrado en periodos de Fallas y Semana Santa.
La exposición que se presenta en el Palacio de Colomina: “El Cristo de Valencia. 775 años de historia y devoción”, por iniciativa y bajo el patrocinio de la Real y Pontificia Archicofradía del Santísimo Cristo del Salvador y gracias al apoyo, tan generoso como eficaz, de la universidad CEU UCH, tiene como principal objetivo renovar y difundir el conocimiento, por parte de la sociedad valenciana actual, de uno de los episodios más significativos de su historia y su cultura.
La antiquísima imagen del Cristo de Salvador es a la vez una obra de arte de carácter excepcional y testimonio señero de fe y de la reimplantación de la Cristiandad en la Ciudad conquistada por Jaime I de Aragón en 1238. Se trata de un crucifijo de etilo gótico, de sobrecogedora expresividad y turbadora belleza, entallado en madera de nogal y de tamaño muy superior al natural. En la historia de esta imagen se entretejen como en una florida guirnalda las tradiciones piadosas con los datos históricos. La exposición reúne con la mayor visualidad posible este rico sustrato que acompaña a la tan venerada estatua de Cristo.
Su milagrosa llegada sobre las aguas del Turia en 1250. Su entronización en la iglesia de San Salvador, la primera mezquita reconciliada, después de la Catedral, en 1239, que le daría nombre y donde se veneró con especial respeto y devoción desde los primeros tiempos. Es muy notable el perseverante cuidado y tenaz interés que puso el Consell Municipal de Valencia en favorecer esta iglesia por causa de la sacra imagen. Destaca la fervorosa piedad que intensificó ejemplarmente Santo Tomás de Villanueva, poniéndola como como paradigma visible de la Redención salvífica, en su intento de reforma de la diócesis, como haría después su sucesor, San Juan de Ribera, con el Santísimo Sacramento. Mediado el siglo XVII tiene lugar la pretendida identificación de esta imagen, con el crucifijo ultrajado en Berito (Beirut)…
En fin, cabe considerar la constante, decidida, persiste y preferencial devoción al Cristo de Salvador, mantenida a lo largo de los siglos y manifestada por los numerosos grabados, pinturas, estampas, medallas, folletos con poemas, gozos y oraciones, partituras y otros objetos religiosos que ahora, aquí, se exponen. Pues como declaró oportunamente el ilustre patriarca de las letras valencianas D. Teodoro Llorente por haberlo vivido y constatado: “La Virgen de los Desamparados y el Santísimo Cristo del Salvador son, para muchísimos valencianos, las dos imágenes mas veneradas.” Epítome de la piedad valenciana, consejo, consuelo y alegría para todos aquellos que a su protección acuden.
La exposición que se presenta en el Palacio de Colomina: “El Cristo de Valencia. 775 años de historia y devoción”, por iniciativa y bajo el patrocinio de la Real y Pontificia Archicofradía del Santísimo Cristo del Salvador y gracias al apoyo, tan generoso como eficaz, de la universidad CEU UCH, tiene como principal objetivo renovar y difundir el conocimiento, por parte de la sociedad valenciana actual, de uno de los episodios más significativos de su historia y su cultura.
La antiquísima imagen del Cristo de Salvador es a la vez una obra de arte de carácter excepcional y testimonio señero de fe y de la reimplantación de la Cristiandad en la Ciudad conquistada por Jaime I de Aragón en 1238. Se trata de un crucifijo de etilo gótico, de sobrecogedora expresividad y turbadora belleza, entallado en madera de nogal y de tamaño muy superior al natural. En la historia de esta imagen se entretejen como en una florida guirnalda las tradiciones piadosas con los datos históricos. La exposición reúne con la mayor visualidad posible este rico sustrato que acompaña a la tan venerada estatua de Cristo.
Su milagrosa llegada sobre las aguas del Turia en 1250. Su entronización en la iglesia de San Salvador, la primera mezquita reconciliada, después de la Catedral, en 1239, que le daría nombre y donde se veneró con especial respeto y devoción desde los primeros tiempos. Es muy notable el perseverante cuidado y tenaz interés que puso el Consell Municipal de Valencia en favorecer esta iglesia por causa de la sacra imagen. Destaca la fervorosa piedad que intensificó ejemplarmente Santo Tomás de Villanueva, poniéndola como como paradigma visible de la Redención salvífica, en su intento de reforma de la diócesis, como haría después su sucesor, San Juan de Ribera, con el Santísimo Sacramento. Mediado el siglo XVII tiene lugar la pretendida identificación de esta imagen, con el crucifijo ultrajado en Berito (Beirut)…
En fin, cabe considerar la constante, decidida, persiste y preferencial devoción al Cristo de Salvador, mantenida a lo largo de los siglos y manifestada por los numerosos grabados, pinturas, estampas, medallas, folletos con poemas, gozos y oraciones, partituras y otros objetos religiosos que ahora, aquí, se exponen. Pues como declaró oportunamente el ilustre patriarca de las letras valencianas D. Teodoro Llorente por haberlo vivido y constatado: “La Virgen de los Desamparados y el Santísimo Cristo del Salvador son, para muchísimos valencianos, las dos imágenes mas veneradas.” Epítome de la piedad valenciana, consejo, consuelo y alegría para todos aquellos que a su protección acuden.